Actualizo mi nueva jaula para uso permanente.

Mi ama y yo nos damos cuenta que con cada reducción de jaula surgen nuevos beneficios.
En este caso ya los huevis quedan por delante de la jaula y al tacto el plástico es mínimo, cuando nos besamos ahora al acercarnos puedo tocarla con mis huevos como antiguamente lo hacía con la polla.
Ahora no tengo miedo que alguien me toque porque tocará mis huevos y no sentirá el plástico o metal de la jaula.
Y la sensación es muy cómoda cuanto más pequeña más cómoda.