Día 9.
El día 7 llegué al pico de excitación, tenía unas ganas de correrme horrorosas. Ayer, día 8, curiosamente, es como si se me hubiesen ido las ganas. Y hoy, día 9, estoy tan tranquilo, enjaulado, sin molestias...
Salvo que mi mujer me pida guerra de forma activa -por circunstancias laborales y escolares este mes no está siendo propicio- creo que podría aguantar el mes completo sin correrme. Y, si me pide guerra, lo que no sé es si seré capaz de fingir un orgasmo... creo que después de tantos días no podré evitar eyacular, aunque esta sensación que describo en el primer párrafo me tiene un poco perplejo.