Permiso para presentarme: Cyses

classic Clásica list Lista threaded En Árbol
171 mensajes Opciones
1 ... 6789
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Lamento una ausencia tan prolongada, pero en realidad apenas tenía nada que contar, puesto que mi Señora ya no ejercía como tal y la idea de pertenecer a una amiga suya no llegó a cuajar y hace meses que no sé nada de ella. Aunque he seguido leyendo el Foro e incluso creo recordar que he respondido algo alguna vez, ha sido todo muy aislado y ocasional. Digamos que he estado pasando una temporada libre hasta hace una semana, cuando mi Señora me volvió a llamar. Me quedé alucinado, claro, porque hacía mucho que no me mandaba mensajes, pero no me atreví a preguntarle si su relación iba bien (lo estaba intentando de nuevo con su ex marido) o si estaba en un paréntesis o directamente le apetecía ponerle los cuernos. De hecho, cuando le pedí permiso para preguntarle cómo le iba y qué tal en este tiempo, me lo negó.

Este mes ha sido su cumpleaños y me dijo que iba a celebrarlo con sus amigas pero que, ya que yo siempre le insistía en que era su esclavo y le pertenecía, también quería disfrutar de eso y me llamaba para una sesión a modo de regalo para ella. Acepté, por supuesto, me faltó tiempo, y fui a su casa el día que me dijo. Al principio todo fue como otras veces, me desnudé, besé sus zapatos, me castigó y me humilló, pero de pronto me quitó el cinturón de castidad y me dijo, directamente, que le apetecía follar y que iba a hacerlo conmigo. Creí morirme del gusto, claro, así que por una vez en mucho tiempo pude disfrutar de estar con una mujer con toda libertad, besándola, acariciándola, tocándola por todas partes… hasta que caí. Mi erección fue bajando sin control alguno y sin saber por qué, porque estaba excitado y deseoso como pocas veces, pero tuve un gatillazo.

Al principio se mostró comprensiva y amable, los dos sentados en su sofá, ella ya con una camiseta larga y yo aún desnudo. Pero, cuando se acabó el cigarrillo que fumaba, se transformó de nuevo en un Ama y esta vez en un Ama insatisfecha y enfadada. Esa misma noche comenzó mi castigo, pocas o más bien nunca la había visto tan enfadada ni me había azotado con tanta crueldad, insultándome de todas las maneras posibles, golpeando sin apenas miramientos y amenazándome con cosas terribles. Pero lo peor fue que, en un momento en que estaba tumbado boca abajo en la cama, con el culo levantado por dos almohadones, me corrí mientras me azotaba con la paleta de madera.
Podéis imaginar cómo le puso aquello, que todavía llevo marcas en mi cuerpo de sus látigos y que me duele el culo cuando me siento. Perdí la cuenta de los azotes, las patadas en el culo o los bofetones que me dio, pero en cambio recuerdo todos sus insultos, sus gritos (“¿estás con una tía en la cama y te corres cuando te azotan? ¿Tú qué clase de cerdo eres?”), sus amenazas y hasta que me dijo que me iba a llevar a casa de una pareja de amigos suyos gays, “a ver si a lo mejor te empalmas cuando te folla un tío”. Fue horrible, creo que lo peor que le he hecho y más teniendo en cuenta lo que realmente deseo a mi Señora, que me sigue pareciendo una mujer tremendamente atractiva.

Ha sido un amargo regreso, sin duda. ¡Para una vez que podía disfrutar de su cuerpo y de sus caricias como un hombre normal! Pero está visto que la condición de cada uno puede más. Entre otras cosas, además de sus iniciales, desde ese día tengo que llevar escrito en el pecho “polla inútil” y una flecha apuntándola, llevar bragas o tanga y quedarme media hora expuesto ante la ventana abierta todos los días, algo que ahora que viene el frío es más doloroso aún. Dice que ya pensará más cosas, que buscará nuevas formas de hacerme pagar semejante desprecio y que, por supuesto, no puedo volver a correrme de momento hasta el año que viene; luego ya verá. Le pregunté, asustado, si todo eso quería decir que volvía a ser suyo, a lo que me contestó: “Siempre lo has sido, imbécil. ¿Sabes todas esas cosas que tengo en el trastero y que uso de vez en cuando? Pues una de esas eres tú”
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Entre mis obligaciones en esta nueva etapa de sumisión "a distancia", está la de escribir un correo cada domingo a mi Señora para contarle detalles sobre lo que he hecho o no, si he incumplido alguna norma (ver escenas de sexo en la televisión, por ejemplo) o cómo me he portado. Tras escribirle esta mañana me ha contestado y me ha castigado.
Hace unas semanas le pedí autorización para enviar un mensaje privado a uno de los participantes del Foro, con la condición de que si no me contestaba me castigaría. Como esa persona no lo ha hecho, debo pasarme una semana haciendo al menos una comida al día en mi cuenco de comida para perros y además con la correa enganchada al collar, y permanecer media hora cada día a cuatro patas tras la puerta de la calle, con la correa unida a la manilla. Más  cincuenta azotes en el culo. Dice que así recordaré cuál es mi sitio y no intentaré "hablar con alguien que está por encima de tí".
También me ha dicho que, si tiene que volver a castigarme, no sólo no podré correrme hasta Semana Santa, sino que tendré que enviarle una foto en bragas o tanga que Ella se encargará de utilizar como más le apetezca.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Una vez cumplido mi castigo por molestar a otro participante del Foro enviándole un mensaje privado, estuve bastante tranquilo cuando escribí el correo de esta semana a mi Señora, ya que fue una semana completamente normal. Por eso me sorprendió mucho que me contestase y me preguntase si había ido a visitar a una agencia en concreto, donde trabaja una mujer que me resulta muy atractiva. Le dije que no, que esta semana no, pero Ella insistió y añadió que le extrañaba mucho puesto que era una buena cliente y solía verla todas las semanas. Cuando, ya un poco asustado, volví a decirle que no la había visto se enfadó y me castigó por dos motivos: por mentirle al decirle que no la había visitado (según Ella, juro que no la vi) y por ver a una mujer atractiva sin cinturón de castidad, ya que normalmente no lo llevo a trabajar.
Así que tuve que enviarle una foto de mi culo cubierto por un tanga y atravesado por marcas de azotes; Ella hará lo que quiera, o quedársela, o enviársela a alguna amiga o incluso ponerla aquí, si quiere. Además, esta semana sí debo llevar cinturón de castidad al trabajo, bragas y la expresión "esclavo de mierda" escrita con rotulador en el pecho. Es evidente que nada de eso se va a ver, pero yo sabré que lo tengo encima y me recordará, como siempre me dice Ella, cuál es mi verdadero sitio.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Pese a haber cumplido las órdenes y normas durante toda la semana, el correo que envié a mi Señora tenía dos faltas, una de ellas que calificó de "grave". La primera fue que el otro día tendí la ropa y, como se puso a llover antes de que yo regresara a casa, se mojó. Eso me ha supuesto que esta semana no podré llevar ropa interior, ni siquiera bragas.
La segunda fue que tuve una fantasía con una chica de un hotel al que fui por trabajo. Aunque tenía el cinturón de castidad puesto y apenas me acaricié un par de veces por encima del acero, lo cierto es que esa tarde me imaginé besándola y haciendo el amor con ella como si fuera un hombre normal. Cosa que, por supuesto, a mi Señora ha enfadado mucho, así que el próximo 29 de febrero, cuando pueda correrme, deberé hacerlo con el cinturón de castidad puesto. Ahora ya no tengo tan claro que pueda conseguirlo por más excitado que esté, porque con el pene enjaulado, aunque lo he hecho más veces, me cuesta mucho y me duele, y sólo voy a tener un minuto de tiempo.
Y eso esta vez, porque me ha dicho que si vuelvo a cometer otra torpeza, me quedaré sin permiso para correrme.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Hoy se cumplen cuatro meses desde la última vez que tuve permiso para correrme. Según las órdenes y las condiciones de mi Señora, mañana podré hacerlo, pero hoy casi lo estropeo todo. Esta semana estoy llevando el cinturón de castidad al trabajo, puesto que mi excitación es enorme, pero mientras me duchaba con él puesto esta mañana, me toqué varias veces. No me corrí, por supuesto, y ni siquiera salió líquido preseminal, pero lo cierto es que me toqué como lo haría cualquiera de no llevar jaula. Con el paso de las horas me he sentido inquieto y avergonzado por no ser capaz de esperar ni un día más, así que la he escrito un email y se lo he contado. Sólo me ha respondido con un "qué cerdo eres, ya hablaremos"
Así que ahora, además de excitado por mi situación y avergonzado por mi mal comportamiento, estoy nervioso por si recibo un mensaje o algo de Ella, y, por supuesto, por lo que me pueda decir.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Lamento el retraso en escribir, pero al principio no tenía gran cosa que contar y después, cuando sí la tuve, confieso que me daba vergüenza, sobre todo visto el excelente comportamiento de algunos sumisos de aquí, del que estoy muy pero que muy lejos.

Después de mi frustrado intento por correrme el pasado día 29 de febrero, en teoría comenzaba otro periodo de castidad de 64 días. Las primera semana logré aislarme un poco de estímulos y deseos, e incluso fui a trabajar sin el cinturón de castidad otra vez (normalmente no lo llevo), pero la segunda ya volví a estar completamente encendido; tanto, que el pasado día 14 me corrí, cincuenta días antes de lo permitido. Sin querer, por supuesto, pero lo hice. De regreso a casa pasé por delante del escaparate de una tienda de lencería, donde había una foto enorme de dos chicas en ropa interior y, debido a mi sobreexcitación, me quedé mirándolo mientras caminaba, algo que tengo prohibido. Al llegar a casa y empezar a darme el castigo que me corresponde por eso, noté un par de sacudidas y finalmente cayó un enorme reguero de semen entre los barrotes de mi jaula.

Me sentí tremendamente avergonzado, sin el más mínimo alivio mental (el físico sí, obviamente, pero sin placer alguno) y lógicamente se lo conté a mi Señora. Tardó un par de días en responderme, días en los que estuve nerviosísimo, y finalmente me castigó como “el perro desobediente que eres” durante estas vacaciones: comer y cenar en el suelo y dormir también en el suelo, encadenado a la pata de la cama por el tobillo. Y ya que el correrme vino provocado por el castigo al mirar un escaparate, debo azotarme dos veces al día delante de la ventana y permanecer allí diez minutos expuesto.

El remate es que he tenido que escribirle para pedirle permiso para salir a cenar mañana sábado; aún no he recibido respuesta. Espero que no sea demasiado dura esta vez y pueda tener un ratito de ocio...
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Por fin después de tanto tiempo, he tenido una gran noticia: MI SEÑORA HA VUELTO A TOMARME A SU SERVICIO. Me lo dijo ayer y, como cuando empezamos, de la manera más tonta. Nos cruzamos en la calle, nos tomamos algo juntos para ponernos al día y, cómo no, surgió el tema y de repente me dijo que le apetecía volver a tenerme bajo su bota (textual) al menos durante un tiempo, hasta el verano, quizá, que si me parecía bien y me apetecía. Creo que no había terminado de hablar cuando ya le estaba diciendo que sí. No me dijo si seguía con su pareja o si tenía otra y, cuando le pedí permiso para preguntárselo, me lo negó, aunque supongo que no esté con nadie. En fin, no lo sé y entiendo que si no me deja preguntarle por ello, será porque no quiere que lo sepa.

Ayer mismo, cuando terminamos, me llevó a su casa y me azotó en el culo con una paleta de madera, que duele muchísimo y me deja unos manchones morados que a Ella le gustan mucho. Luego me dijo que me fuera, que quería ver la tele y descansar, así que llevo desde ayer en una especie de nube… y sin poder sentarme del todo bien. Hoy he tenido que llevarla en coche porque había quedado con unos amigos para comer, sin darme más explicaciones, pero yo debía hacerlo en casa en mi cuenco de comida para perros. Pero mi sorpresa fue cuando me dio una bolsita de plástico y me dijo que echara eso en mis sobras (pasta con tomate, sopa, una tostada quemada del desayuno y un yogur): era ceniza de alguno de los cigarrillos que se había fumado la noche anterior. Cuando le pregunté, me sonrió cruelmente y me dijo que como hoy era fiesta, podía “alegrar” mi comida con algo especial.
Eso sí, tengo un par de normas nuevas, al margen de estar, ahora sí, a su entera disposición. Puesto que hoy es día 1, me ha dicho que es el mejor día para empezar a contar y no podré correrme hasta dentro de cincuenta días (como sugerían en el otro hilo que abrí preguntando por ello), pero contando desde hoy, a los que hay que sumar los que ya llevo desde la última vez que lo hice, que creo que son treinta. Tampoco puedo entrar en el Foro como hacía hasta ahora. Sí puedo leer, pero sólo puedo escribir algo para contestar a algún comentario o pregunta que alguien haga y, por iniciativa propia, una vez al mes, dos si le pido permiso antes y autoriza lo que quiera contar. Este texto no cuenta, me ha aclarado, ya que es para contar lo que ha pasado a la gente que está interesada en mi pequeña historia. Y, por supuesto, debo cumplir todas las normas de mi contrato de sumisión, TODAS, así que, por ejemplo, se acabó lo de tumbarse a descansar en el sofá (sólo sentado en una silla o en el suelo) y vuelvo a tener que estar siempre desnudo, darme 30 azotes nadas más levantarme y otros 30 al acostarme… y toda la gran cantidad de normas que debo cumplir, ahora a rajatabla.

Me ha dicho que uno de éstos días me hará ir a su casa para tener una sesión de disciplina “de las buenas, que te hace mucha falta”, una tarde casi entera que me pasaré bajo sus látigos “para que te quede claro lo que te espera a partir de ahora”. La he dejado a la puerta del restaurante donde había quedado, he vuelto a mi casa, he escrito esto y me dispongo a preparar mi “comida”. Lo mejor es que hasta para comer sobras regadas con ceniza, debo pedirle permiso. ¡Cómo la echaba de menos!
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

peqe75
Te pone muchas normas para que las cumplas cuando estás solo en tu propia casa y luego está lo de la disciplina, pero la chica desaprovecha lo que sería tener un esclavo y que tuvieras que hacer de chacha para ella, hacerle la compra, limpiar su casa, su ropa etc ... como si estuvieses empleado del hogar pero sin cobrar
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Bueno, quizá no lo aproveche tanto como si viviera con Ella, pero sí es cierto que muchas veces tengo que hacer sus recados, ir a su casa a planchar (que es algo que odia) y, sobre todo, hacerle de chófer y llevarla y traerla a donde me diga. Al no vivir juntos ni ser pareja, claro que hay muchas cosas que nos perdemos, pero Ella está bien así, con las cosas puntuales que me manda y las sesiones donde se divierte castigándome.
De cualquier forma, es lo que quiere y yo... por supuesto, me limito a obedecer y darle las gracias.
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
El pasado fin de semana tuve la sesión de castigo prometida. Mi Señora me hizo ir a su casa el viernes por la tarde y esta vez comenzó dura de verdad, puesto que me esperó en la puerta y me hizo desnudarme en el rellano, cosa que hice muerto de vergüenza y a toda prisa por miedo a que apareciese algún vecino. Una vez dentro, me azotó con la vara, la paleta de madera y sus cinco látigos. Cuando ya estaba bien dolorido y lleno de marcas, me sorprendió al colocar en la puerta de su armario uno de esos penes de plástico que llevan una ventosa; luego me metió un dilatador anal, me puso unas pinzas en los pezones y me obligó a hacer una mamada mientras volvía a azotarme en el culo y en la espalda. Al cabo de unos minutos que se me hicieron eternos, me hizo arrodillarme ante ella y ante el consolador de arnés que llevaba en su cintura y, por supuesto, chupársela durante un buen rato, porque según ella, “te hace mucha falta volver a chupar pollas, estás muy desentrenado”. Luego me hizo doblarme sobre la mesa, me ató a las patas y me sodomizó casi con violencia. No sé cuánto tiempo estuvo, pero a juzgar por sus gemidos, sus movimientos y los arañazos y tirones de pelo que me dio, yo diría que al menos tuvo un par de orgasmos mientras me enculaba. Después, satisfecha, me desató pero me colocó dos gruesas velas sobre las nalgas y otras dos sobre la espalda, se fumó un cigarrillo y me dejó allí, bajo los chorros de la cera caliente mientras Ella se duchaba. Cuando regresó, me hizo vestirme aunque aún tenía la cera, ya sólida, sobre mi cuerpo y me ordenó que me fuera, que Ella había quedado para cenar.

Por supuesto estuve todo el tiempo con el cinturón de castidad y no me corrí, creo que apenas se escapó algún hilillo de líquido preseminal, algo que la gustó. Es más, me dijo que había soportado tan bien el castigo, que como premio, cuando pudiese correrme podría hacerlo mirando la foto de una chica en bikini.

Esta noche tengo que dormir con un salto de cama negro y un tanga. Miré el escaparate de una tienda de lencería cuando iba por la calle, algo que tengo prohibido, así que, además del correspondiente castigo corporal, tengo que estar diez minutos en la ventana (para estar yo también en un escaparate) y dormir con “esa lencería que debe gustarte mucho, que tanto la miras”. Para remarcar la humillación, mientras esté en la ventana tengo que llevar escrito en mi pecho, “oferta. 99€ / mes” Y, si vuelvo a mirar otro en este periodo de castidad en el que estoy, tendré que estar expuesto veinte minutos y llevar escrito “se alquila” y su número de teléfono. ¡Espero que eso no ocurra!
Responder | En Árbol
Abrir este mensaje con la vista en árbol
|

Re: Permiso para presentarme: Cyses

Cyses
Ayer estuve con mi Señora. Me envió un mensaje por la tarde, para acompañarla a hacer la compra, así que salí del supermercado un par de pasos por detrás y mirando al suelo mientras cargaba con cuatro bolsas llenas. De camino a su casa, nos cruzamos con una chica que llevaba una de esas faldas largas con abertura y yo, salido como estoy, miré el muslo que dejaba al descubierto como si fuese lo más erótico que había visto en mi vida. Mi Señora se dio cuenta de la chica y me preguntó que si la había mirado, así que no tuve valor para negárselo y le reconocí que sí, que lo había hecho.
Una vez en su casa, me desnudé, recogí toda la compra y recibí una dolorosísima tanda de 50 azotes en el culo dados con la vara. Además, me advirtió que a la siguiente mirada similar a alguna mujer, no sólo me quedaría sin correrme otros cincuenta días, sino que me llevaría al sex shop donde compramos varios de nuestros juguetes y, con la excusa de comprar una fusta o algo así, me azotaría delante de la dependienta. Después me despidió, pero me ordenó vestirme en el rellano, "a ver si te mira alguien y así sabes lo que se siente".
Tiemblo sólo de pensar en la amenaza, porque, aunque me extrañaría que finalmente lo hiciera, la veo muy capaz y, sobre todo, tengo miedo de volver a meter la pata. Espero poder portarme bien y que lo de ayer no sea más que un desliz provocado por la sobreexcitación
1 ... 6789